Nuestros viñedos más
antiguos, situados en la mismísima Ribera
del Júcar, con más de 50 años
de edad, son de variedades
tradicionalmente autóctonas como Bobal y Tempranillo.
De
estas cepas vendimiamos
uvas cuidadosamente cultivadas y mimadas, para lograr los
vinos que nos distinguen por su calidad.
Las plantaciones son con poda en
vaso, sobre un marco de 3m x 3m,
para una densidad de 1.200 cepas/Ha.
Cultivamos en secano, con
climatología continental de influencias mediterráneas,
altitud sobre el nivel del mar de 740 m., precipitaciones
inferiores a 400 ml./año, luminosidad
de 2.400 horas de sol / año, y obtenemos hollejos de gran calidad,
que originan nuestros mejores caldos.
Las temperaturas y
humedades le nuestra zona dificultan de forma natural el
desarrollo de enfermedades como el mildiu, botritis,
etc., por lo que conseguimos
tradicionalmente unas uvas más sanas y de gran calidad.
Los suelos son profundos,
calizos, arcillo arenosos, pobres en materia
orgánica,
y cubiertos por una peculiar y
característica capa de canto
rodado.
También tenemos modernas explotaciones de
viñedos de hasta más de 12 años, cultivados con las mejores
y más avanzadas técnicas agronómicas, con nuevas
variedades como Cabernet, Syrah y
Merlot.