La miel es conocida y utilizada por la humanidad desde los tiempos más remotos, como alimento y para endulzar, ya que tiene un poder de endulzar dos veces mayor que el azúcar.
Hay varios tipos de mieles. La miel monofloral es la que se produce con el nectar de una especie predominante. La miel multifloral tiene nectar de muchas especies y con proporciones variables. Existen mieles multiflorales de zonas concretas como las mieles de la sierra, o la miel de montaña.
La miel es un importante aliemto con variadas aplicaciones y usos gastronómicos. Se usa en cocina, pastelería y como aditivo en bebidas. Contiene encimas que ayudan en la digestión y es rica en vitaminas y antioxidantes.
También tiene muchas propiedades y usos terapeúticos, con propiedades antimicrobianas y asepticas. Es muy usada en cosmética.
Las abejas producen otros importantes productos aemás de la miel: el polen, la cera, la jalea real, y el propóleos.
Gracias al clima y la vegetación óptimos para la proliferación de las abejas, en Castilla-La Mancha se desarrolla una actividad ancestral de tradición extendida con gran arraigo: la producción de una exquisita miel. Castilla-La Mancha produce una miel exquisita con una sutileza y aroma extraordinarias que recuerda el origen floral del que proviene, las plantas aromáticas silvestres.


