UN POCO DE SU HISTORIA:
Parece que el pueblo ya existía en la época
visigoda y debió continuar poblado por mozárabes
hasta la reconquista cristiana.
En 1200, Fernando III hace donación al caballero
Ferrand Yáñez de Alfarilla este lugar, entonces
nombrado Manzanech. Mediado el siglo XV el
señorío de Manzaneque pertenecía a Iñigo de
Avalos, que mandó construir el castillo. Pasaría
por herencia a los Alvarez de Toledo.
En tiempos de Fernán Alvarez de Toledo, del
consejo de los Reyes Católicos, la ciudad de
Toledo mantuvo en pleito que Manzaneque y sus
jurisdicción eran propios de la ciudad,
fallándose a favor de la demanda. No obstante
siguieron los condes de Cedillo dueños de la
fortaleza y de ricas tierras en el término.