Ruta 7: De Campo de Criptana a Tomelloso,
Argamasilla de Alba y La Solana
Las andanzas del Ingenioso Hidalgo
recorren de norte a sur el corazón manchego en
este itinerario que comienza en Campo de
Criptana, al pie de los famosos molinos situados
en las cresterías de la Sierra de la Paz.
Aunque el paisaje de Campo de Criptana llegó
a contar con 34 molinos, símbolo de identidad de
toda una comarca, en la actualidad sólo conserva
diez, siendo el más famoso, el denominado
"Burleta".
Desde aquí el viajero atraviesa una inmensa
llanura cerealista, en la que no resulta raro
encontrarse con aves esteparias tales como
avutardas, alcaravanes o sisones.
Un pequeño ramal acerca al viajero a Tomelloso,
que todavía conserva numerosos testimonios de su
pasado, como la Posada de los Portales y donde
también se puede visitar el Museo Antonio López
Torres, pintor natural de esta villa.
La ruta principal continúa ofreciendo un nuevo
ramal hacia Argamasilla de Alba, población que
surgió al amparo que ofrecían los cercanos
castillos de Peñarroya y Argamasilla. De
aquellos tiempos todavía conserva la Cueva de
Medrano, donde Cervantes estuvo prisionero y
según la leyenda empezó a escribir las aventuras
del Ingenioso Hidalgo.
Una bifurcación permite al caminante acercarse
al castillo y embalse de Peñarroya y al Parque
Natural de las Lagunas de Ruidera, formado por
una serie de lagunas tectónicas conectadas en
ocasiones por pequeñas cascadas, que cobijan
gran cantidad de avifauna.
Será necesario regresar al camino principal para
llegar a La Solana, que todavía conserva
importantes muestras de la arquitectura de hace
cuatro siglos, cuando era un importante centro
comercial de La Mesta, como la Casa de Don
Diego, el antiguo Palacio de los Condes de Casa
Valiente, que hoy alberga la oficina de turismo
y una sala de exposiciones, y, sobre todo, la
Plaza Mayor.
Actualmente esta villa tiene una importante
fuente de ingresos en una pequeña flor malva de
estambres amarillos, que pasea orgullosamente su
nombre por todo el mundo: el azafrán.