La importancia histórica de este pueblo le viene
dada por sus Pinturas Rupestres neolíticas, hoy
declaradas Patrimonio de la Humanidad.
El pueblo se
levanta junto al río Vencherque, afluente del
Cabriel que, a su paso por este término, va
encajonado entre constantes meandros.
El territorio
de Villar del Humo es uno de los más abruptos de la
provincia. El núcleo urbano conserva todavía
bastante de las construcciones de tipología serrana,
pero el mayor interés de este municipio reside en el
conjunto de Pinturas así como el paisaje donde se
encuentran.
Las Pinturas Rupestres de Villar del
Humo se sitúan en diferentes lugares del término
municipal aunque todas en la zona montañosa de la
Sierra de las Cuerdas, entre los ríos Mesto y
Cabriel, a unos doce kms. del pueblo y a los que se
llega por caminos en el monte. Se conocen un total
de 170 figuras aparecidas en los doce conjuntos de
abrigos y que representan: figuras humanas, animales
y esquematizaciones.
El marco cronológico de estas
pinturas se sitúa entre el Mesolítico y el Bronce
Medio y Final. Cabe reseñar también en este término
como resto de interés artístico la Torre Barrachina,
próxima a las Pinturas Rupestres y que se levanta
sobre un promontorio al lado de un meandro del río
Mesto. Esta torre, cuyo origen parece ser árabe del
s. XI, es un edificio rectangular de unos doce
metros de altura, de dos cuerpos rematados por
almenas.