El actual pueblo de Valeria
conserva elementos urbanos de notable interés,
como el Ayuntamiento, la casa-palacio de los
duques de Alarcón, la antigua Casa Rectoral y la
iglesia de la Sey, románica (siglo XIII).
Pero,
sin duda, lo que aporta a Valeria una
singularidad muy específica es la presencia, al
lado mismo de la actual población, de la antigua
ciudad hispano-romana.
Al yacimiento se llega a
pie, por un corto camino. La antigua Valeria
estuvo situada en una posición estratégica
excepcional, en lo alto de un cerro protegido de
forma natural por el río Gritos; un recinto
amurallado completaba el perímetro de
protección.
Las excavaciones han permitido ir
localizando destacados elementos
arquitectónicos, como el monumental ninfeo
(fuente de suministro de agua para baños
públicos y uso doméstico). Puede apreciarse
parcialmente el trazado de las calles y las
casas.