El ambiente urbano de Tejadillos tiene un interés
destacado por ser uno de los que conserva su trazado
medieval, así como unidad en su construcción popular
serrana.
La población está formada por dos barrios
“paralelos” separados por el arroyo Tejadillos. El
más antiguo y funcional es el del Cerro o de la
Plaza, junto a la iglesia; el segundo, al otro lado
del arroyo es el barrio del Cabezuelo, ampliación
del pueblo en el s. XVIII.
El núcleo primitivo de
esta villa se encuentra en torno a la Iglesia Parroquial que
destaca por su ancha y alta torre y que debió ser
una torre defensiva reutilizada como campanario para
la iglesia.