Término de grandes bellezas naturales, tiene una
gran importancia arqueológica para la provincia
debido a su Necrópolis de túmulos correspondiente a
la Edad de Hierro y también tienen interés los
crestones de Las Corbeteras, así como un puente
sobre el río Cabriel, construido en el s. XVI en
sillería. Es un puente de dos ojos con arcos de
medio punto y contrafuerte central en forma de
quilla.
Pasando el puente, en dirección a Cañete, a
la izquierda sale un camino forestal que nos conduce
a los llamados Campos de Túmulos de Pajaroncillo, en
plena serranía, un paraje magnífico en el que
abundan las areniscas rojas y pinares.
Estos
túmulos, originarios de los s. VII al IV A.C., son
tumbas compuestas por una cista o cámara central,
rodeada por anillos de lajas de menor tamaño, lo que
configura estructuras circulares u ovoides. En el
mismo paraje que los túmulos de las Hoyas del
Castillo, se encuentran las Corbeteras que son unos
crestones de roca rodena que, a causa de la erosión
de las aguas y el viento, han adquirido curiosas
formas.