De origen árabe, el núcleo urbano fue construído en
lo alto de un cerro amesetado; junto a él, el
castillo (del siglo XIII), dominando todo el valle.
El recinto estaba protegido en parte por una
muralla, que se conserva parcialmente, y en parte
por la propia escarpadura de la montaña. Todo ello
se ha transformado hoy en una triste y bellísima
ruina.
Del castillo quedan en pie la torre del
homenaje y varios torreones, junto con fragmentos de
la muralla y algunas de las puertas de acceso. En la
plaza, gracias a modernas restauraciones, se
mantienen la iglesia de Santa María, gótica y frente
a ella, el Ayuntamiento.
Declarado Conjunto
Histórico.
Observaciones:
Junto con Santo Domingo de Moya, El Arrabal, Los
Huertos y Pedro Izquierdo forma Moya