La más antigua ciudad de la provincia de Cuenca
conserva un riquísimo repertorio de edificios
públicos y privados, civiles y religiosos, del
máximo interés.
Poco queda de la antigua muralla y
del castillo situado en lo alto del cerro; algo más
formando unas bellísimas ruinas, de la iglesia de
Santa María de Atienza, con magníficas ventanas
ojivales.
De los numerosos edificios optenses, hay
varios que merecen una especial mención:
El
ex-convento de La Merced, de severa fábrica
rectangular y grandes proporciones, con regular
serie de ventanas ojivales, la Iglesia Neoclásica,
adosada al convento,
La iglesia de Jesús y María, s. XVI, con una impresionante portada renacentista, que
tiene anexionado un convento con claustro muy
interesante.
Otras iglesias son la de S. Nicolás, S.
Esteban, Sto. Domingo, etc, sin olvidar las
numerosas casonas palaciegas.