La Iglesia Parroquial tiene una torre
cuadrada en el ángulo noroeste, de tres cuerpos, el último con doble
hueco para campanas. En la fachada del sur ventanales con aljimez de
capiteles jónicos. El interior de tres naves separadas por columnas
cilíndricas con basas dóricas y capiteles jónicos. El coro alto,
aunque posterior, es una obra de belleza singular y poco corriente
en la provincia. Esta iglesia se construyó en el último tercio del
s. XVI.
En cuanto a los puentes que atraviesan el río Záncara,
destaca el que se sitúa en la actual Avenida de la Libertad, fechado
en 1789. Los arcos son de ladrillo, mientras que las basas de los
ojos así como la barandilla, son de piedra.
En todo el municipio, y en muchas de sus calles se conserva en las
casas la arquitectura manchega, tanto en sus fachadas como en
su interior. Son dignas de mención las rejas que se conservan
en algunas casas. Las casas de Juan Jareño y de Antonio García Plaza
conservan en su interior bodegas manchegas.