En este pueblo encontramos la tradicional
arquitectura negra que recibe el nombre por la
utilización de piedra oscura, rica en compuestos
ferrosos, presente en sus casas, iglesia y muros de
contención en sus callejas.
La riqueza natural de
este pueblo a lo largo de la historia ha sido su
mina de hierro; coincidiendo con el apogeo de Cuenca
medieval, la mina proporcionó materia prima para el
forjado de rejas de la Catedral y algunas casonas de
la parte antigua de la ciudad.
A finales de los años
50 surge en Beteta una iniciativa de siderurgia. Por
esas fechas la mina pertenecía a los Marqueses de Urquijo. En el paraje de “Los Hornos” en los
aledaños de Beteta se construyó un horno que estuvo
funcionando hasta mediados de los años 70. Se
mecanizó el proceso de extracción con vagonetas
movidas por tracción animal y sacadas a superficie
por medio de cabestrantes eléctricos.
En la mina
existe un manantial. Las estalactitas del techo,
estalamitas del suelo y colgadas de las paredes son
consecuencia del depósito de carbonatos disueltos.
Para visitar la mina hay que concertar cita previa
al tfno.: 969 31 83 65.