Enclavado en La Mancha, limitando al sur con el
término de Tarancón.
Sus orígenes son tan antiguos
que en su término municipal se han encontrado restos
del Neolítico y la Edad de Bronce.
De destacar son
las salinas. La historia de Belinchón está muy
ligada a las salinas que habían adquirido fama en
todo el territorio por su gran producción, pureza y
blancura (a ellas hace referencia el Arcipreste de
Hita en su Libro de Buen Amor).
Entre sus monumentos
de interés encontramos la Iglesia de San
Miguel Arcangel que se asemeja a
las del priorato de Uclés dándole su rigidez y
grandiosidad una indudable belleza. Consta de tres
naves separadas por columnas, ábside poligonal
cubierto por bóveda de crucería y contrafuertes, con
una torre adosada a los pies del templo. El 26 de
octubre de 1972 es declarada Monumento Nacional.
El
Ayuntamiento es del s. XVIII, que fue casa-palacio
de D. Francisco Alvarez de Toledo y pasó al pueblo
hacia 1797 trasladándose a ella las dependencias
municipales. Su fachada con soportales castellanos
sobre columnas toscanas que sostienen una estructura
arquitrabada de madera. En el lateral este de su
fachada principal tiene adosada la torre del reloj.