Hablar de Valdepeñas es
hablar de vino, de su historia y de su cultura.
El vino se homenajea y ensalza cada año en las
Fiestas del Vino declaradas de Interés
Turístico Nacional que se vienen celebrando
a primeros de septiembre.
Sorprendentes descubrimientos demuestran la
existencia de actividad vitivinícola en la zona
hace más de 2.500 años, así lo certifican las
excavaciones del Cerro de las Cabezas,
donde se han encontrado restos de avanzados
equipamientos relacionados con la elaboración de
vinos en estratos fechados sobre el año 700
a.C.
Sitios interesantes de Valdepeñas:
Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, el
Convento de los Trinitarios, el Museo del Vino,
el Museo Municipal, el Museo de los Molinos, el
Museo Fundación Gregorio Prieto, el Centro de
Interpretación del Agua, el Molino Gregorio
Prieto y las Bodegas.
HISTORIA
Los comienzos de la primitiva
población de Valdepeñas son bastantes confusos
aunque la gran riqueza arqueológica y de
vestigios encontrados en su término municipal
nos permita vislumbrar un rico asentamiento de
poblaciones desde época prehistórica. Pero es a
partir del primer milenio antes de Cristo cuando
se empieza a generalizar el poblamiento de lo
que hoy conocemos como Valdepeñas. Es en esta
época cuando comienza el poblamiento en el Cerro
de las Cabezas, yacimiento ibérico de los
Siglos VII al III a.C., y que hemos de
considerar como el origen de los futuros
asentamientos que darán lugar en época romana a
la actual ubicación de Valdepeñas.
Es con Roma cuando los abundantes
vestigios encontrados en el casco urbano de la
ciudad nos permite vislumbrar ya un asentamiento
estable. Destaca, de entre todos, el hallazgo en
el Convento de San Nicasio de un lápida
funeraria romana.
La etapa medieval es la época histórica
de la que poseemos menos datos fidedignos,
aunque, según algunos autores como D. Eusebio
Vasco y Cecilio Muñoz Fillol, es cuando fruto de
la unión de una serie de aldeas vecinas surge la
actual población de Valdepeñas. Discrepa de esta
idea D. Vicente Ambroz que considera que
Valdepeñas fue fundada por Dª Urraca, aunque
esta tesis tiene escaso fundamento histórico.
A partir del S. XV, Valdepeñas
experimenta un aumento considerable de
población, llegando a superar a poblaciones como
Almagro, y citándose por primera vez la
Encomienda de Valdepeñas en tiempos del 25
Maestre de la Orden de Calatrava.
Felipe II vende al Marqués de Santa Cruz
nuestra villa, para lo cual el monarca promulga
una real cédula el 21 de mayo de 1582, por la
que la villa deja de pertenecer a la Orden de
Calatrava y es vendida a D. Alvaro de Bazán en
104.985 reales y 8 maravedíes.
Durante los S. XVI y XVII valdepeñeros
ilustres se lanzan a la aventura del nuevo
Continente, nos referimos al conocido poeta
épico Bernardo de Balbuena o al linaje de los
Merlo, que participaron activamente en la
conquista del Nuevo Mundo.
Pero el hecho histórico más destacado de nuestra
ciudad, prólogo de la Batalla de Bailén y
síntesis de la mentalidad romántica de su época
se produce el 6 de junio de 1808. Fue ese
día cuando la población de Valdepeñas opuso una
fuerte resistencia a las tropas napoleónicas
comandadas por el general Ligier Belair. Sus
habitantes con los más rudimentarios útiles de
defensa impidieron la llegada de las tropas
francesas a Bailén y con ello favorecieron el
triunfo del General Castaños. Destaca en este
hecho histórico los famosos guerrilleros Juana
"La Galana" y Francisco Abad Moreno "Chaleco".
Esta hazaña le valió a Valdepeñas el título de
Muy Heroica Ciudad el 29 de enero de
1895, como reza en su escudo. De esta forma
Valdepeñas se convierte no sólo en ciudad de
hecho sino de derecho, y es ahora a finales del
S. XIX y principios del XX una de las épocas de
mayor esplendor económico.
Fruto de este auge económico serán las numerosas
construcciones de tipo modernista que se
levantan en la Calle Seis de Junio o en el Paseo
de la Estación. Es cuando se habla de que
Valdepeñas es la ciudad más rica y poblada de la
provincia. En los primeros decenios del S. XX,
Valdepeñas va a ver levantarse la
infraestructura necesaria de una ciudad, como la
instalación de luz eléctrica, el cuerpo de
bomberos y los primeros hospitales.
Con todo ello Valdepeñas se va acoplando al giro
de los tiempos, y su historia es la misma que la
de sus hombres que con el trabajo y la
recidumbre de su tierra, intenta y consigue
crear una ciudad moderna y atrayente para quien
nos visite.