Durante la Baja Edad Media,
Miguelturra fue una de las protagonistas del
enfrentamiento continuo entre la Corona de
Castilla y la Orden de Calatrava. Esta recelaba
de la presencia de Ciudad Real, bajo exclusiva
dirección del rey y a escasa distancia de
Miguelturra, en medio de sus dominios feudales
propios, por lo que no fueron pocas las
escaramuzas entre los caballeros de la Orden y
las autoridades de la ciudad.
Así mismo, los calatravos trataron de favorecer
comercialmente a Miguelturra con el fin de
hundir la economía de su cercana rival. Los
enfrentamientos llegaron a su punto álgido
durante la crisis del siglo XIV, en la
que los ciudarrealeños entraron en Miguelturra y
la incendiaron hasta en 7 ocasiones. De estas
quemas sucesivas deriva el propio nombre de la
localidad, pues se le puso el apodo de Miguel
Turrado ("Miguel Quemado") el cual daría
lugar a Miguelturra.
Visitas interesantes en Miguelturra:
La Iglesia de Nuestra Señora de la
Asunción, La Ermita del Cristo de la
Misericordia declarada Monumento Histórico. Los
Carnavales de Miguelturra están
declarados de Interés Turistico Regional