Lo primero que llama la
atención del viajero es el conjunto
urbano con calles de trazado irregular, algunas
tan empinadas que su tránsito hizo necesaria la
construcción de escalinatas.
En la zona de arbolado de sus alrededores se
celebran las tradicionales Romerías.
Allí se encuentra el Castillo de Peñaflor,
del que apenas quedan restos y en cuyo término
se han encontrado yacimientos de la Edad
del Hierro y medieval.
Visitas esenciales en Carrizosa:
Las ruinas del Castillo de Peñaflor, la
Iglesia de Santa Catalina y la Ermita
de la Virgen del Salido.