El Lugar de La Mancha
Según la tradición cervantina Argamasilla de Alba es
“El Lugar de La Mancha” de cuyo nombre no quiso acordarse
Cervantes en la primera parte del Quijote.
Está enclavada en la parte más llana de la meseta manchega. Por
el centro de la villa pasa la Carretera Nacional 310, ahora
desviada por una variante. De sur a norte siempre la cruzó el
río Guadiana y el Canal del Gran Prior, y de este
a oeste la Cañada Real de Cuenca o Vereda Soriana. En su
término municipal está enclavado el Parque Natural de Las
Lagunas de Ruidera.
Basa su economía en la agricultura y la ganadería y, en menor
escala, en la industria y el turismo. Cuenta con un embalse, el
Pantano de Peñarroya -primero del Guadiana- cuya capacidad es de
47,83 hectómetros cúbicos. Dispone de una amplia infraestructura
hotelera.
Según las relaciones topográficas de Felipe
II, Argamasilla de Alba se fundó en el sitio donde está ahora
sobre el año 1531-1532 por el alcaide del castillo de
Peñarroya, si bien el nombre tiene un origen anterior ya que en
1214 hay constancia de un castillo de Argamasilla o
Argamasiella, próximo a los de Peñarroya y el Sotillo.
La nueva Argamasilla se puebla inicialmente con vecinos de otros
villares, como la Moraleja y Santa María, que se encontraban
localizados junto al cauce del río Guadiana, aguas arriba de la
actual población y en lugares con un cierto grado de
insalubridad, lo que motivó su total abandono para fundar la
nueva población de Argamasilla en el emplazamiento actual.
Obtuvo el título de villa en el año 1612.
En esta Villa hay varios edificios históricos dignos de ser
visitados, la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista
–que contiene el cuadro exvoto de D. Rodrigo de Pacheco), la
ermita de San Antón, el Castillo de Peñarroya, la
Casa de Medrano, la casa del Bachiller Sansón Carrasco
(en proceso de recuperación), dos Pósitos y el Canal
del Gran Prior que parte del Parque Natural de las Lagunas
de Ruidera.