Si su nombre les suena a
árabe no se engañan, aunque sería poco mérito y
alejado de la verdadera historia pensar que
Alhambra nació entonces.
La llegada hasta Alhambra es engañosa; el
visitante podría pensar viendo la amplia llanura
de sus tierras de alrededor que encontrará el
pueblo a la altura de su hombro. No es así, pues
el pueblo casi entero se halla sobre un cerro
milenario que se asoma a la planicie, ya sin la
amenaza de antaño, sin esperar peligrosos
invasores, por lo que su castillo esta situado
en otro cerro contiguo.
Alhambra tiene uno de los mayores términos
municipales del país, dentro del cual hallamos
también la pedanía de Pozo de la Serna. A este
pueblecito podemos acceder desde San Carlos del
Valle, del que le separan unos 8 kilómetros. Con
Alhambra entramos en el Campo de Montiel,
cuna que ha mecido la historia de la Península
desde los primeros orígenes del hombre.
HISTORIA
Antes de que un asentamiento
fijo de población se instalara sobre el cerro,
la zona debió de estar transitada por tribus
viajeras que dejaron no pocos restos a su
paso. En Alhambra y sus alrededores se han
encontrado objetos y herramientas que datan del
Paleolítico, de finales del Neolítico
y de los comienzos de la Edad del Bronce. Es en
esta época cuando parece que por fin comienzan
los primeros asentamientos sobre la pequeña
montaña, la cual no ha sido ya abandonada desde
entonces.
Hay vestigios que indican la posibilidad de que
estuviese amurallada en la época de los
Íberos, cuando ya debía de tratarse de un
poblamiento relevante, por la importante
Necrópolis IberoRomana, descubierta y
excavada en parte posteriormente en 1994, en la
que aparecieron los típicos Monumentos
Funerarios de esculturas zoomorfas de animales y
enterramientos en urna.
No obstante, será con la civilización Romana
cuando Alhambra entre en la historia de un modo
que permita seguir con datos escritos las
huellas de su evolución. Ptolomeo y Plinio el
Viejo la citan en algunos de sus escritos, y
parece que llegó a tener notable importancia en
la comarca, por los tramos de calzadas que unían
Alhambra con Toletum, Alhambra con Emérita
Augusta, Alhambra con Sagunto y Alhambra con
Cástulo. Algunos de estos tramos se pueden
contemplar en sus alrededores, e incluso llegó a
contar con numerosos servicios públicos como
acueducto, colegio, templo, anfiteatro y circo,
últimamente descubierto en la variante de la
N-430. Su nombre era entonces LAMINIUM.
Es en la decadencia del Imperio Romano cuando
Alhambra es tomada por los Visigodos,
dejando como huella más importante la Necrópolis
Visigoda, cuyas tumbas se encuentran excavadas
en la roca.
Serán los Musulmanes quienes le den el
nombre actual, seguramente en referencia a su
castillo, o al color de la tierra, ya que
Alhambra puede significar "Castillo Rojo" o
"Tierra Roja". De hecho el castillo se les debe
a ellos, así como el plano de la población, de
trazado Árabe irregular, aunque condicionado
también por la estructura geográfica en que se
asienta.
Al menos desde los documentos escritos que se
conservan, parece que el esplendor de Alhambra
transcurrió en la Edad Media,
especialmente desde su conquista Cristiana y
dominio por parte de la Orden Militar de
Santiago. Fue el maestre de dicha Orden quien
extendió los dominios de Alhambra hasta lo que
hoy es casi su término municipal.
Alhambra, que había llegado a tener más de 4.000
habitantes en el siglo XIV, comienza a perder su
poder e influencia con los Reyes Católicos y el
final de la Reconquista. Como dato, la población
que tiene en la actualidad es aproximadamente la
misma que tenía hace un siglo.