Si algo destaca de este
particular pueblo son los orígenes que los
podemos encontrar de forma documentada en el
Calcolítico, la cronología para la Península
Ibérica se sitúa en el sudeste en torno al III
milenio a. C. y en la Edad del Bronce; las
fechas que se han tomado para dicho período van
desde un 1.800 a. C. hasta el siglo VIII a. C.
Son los yacimientos arqueológicos de esos
períodos y la pintura rupestre esquemática que
se localizan en toda esta zona sur occidental
ciudadrealeña, lo que han llevado a afirmar esos
orígenes.
Dentro del término de Alamillo, se encuentran
restos de probables Castillejos de épocas
anterromanas como el Cerro del Moro, situado en
la parte oeste del término. La llamada Senda de
la Plata, que discurre por su límite occidental,
no parece seguro que sea una vía romana, sino un
camino posterior para el transporte del azogue
al Puerto de Sevilla.
Cuando se inicia la romanización de Hispania,
esta comarca quedaba incluida en la Oretania
para el mundo hispano-romano; además de la
riqueza minera, este espacio tuvo enorme
importancia como encrucijada viaria. Hay que
recordar que nos encontramos en la Región Sisaponensis, restos de dicha ciudad se han
encontrado recientemente en la Bienvenida,
asentamiento relacionado con la explotación
directa de yacimientos metalíferos.
Alamillo pertenece a la comarca de Almadén,
participa de la larga sierra denominada
Umbría de Alcudia.
Constituye un paraje natural de
incalculable belleza, es una de las pocas
regiones de España donde aún se puede disfrutar
en estado puro del auténtico Bosque
Mediterráneo, que junto con su peculiar
fauna, muchas de cuyas especies se encuentran en
peligro de extinción, configuran un enclave
excepcional para el deleite de sus vecinos y
visitantes.
Visitas interesantes en Alamillo
La Iglesia de la Purísima Concepción, la Casa
del Conde Chicharro, la Ermita de la Virgen
Fátima, la Sierra de Pajonal, las pinturas
rupestres ye el río Alcudia.