Vianos esta surcado por los
ríos Angorrilla y Escorial.
La subida al municipio es asombrosa, el viaje
conviene hacerlo con tranquilidad para disfrutar
y contemplar sus hermosas vistas.
Ya en el pueblo es sorprendente la llanura en la
que se extienden sus calles y plazas, todas
ellas componen un llamativo conjunto urbano de
blancas fachadas y laboriosa rejería. Pero su
edificio más sobresaliente es la Iglesia de San
Sebastián, construida en el siglo XVI, al lado
de ésta existe una singular fuente en forma de
cesta y un pilón.
Esta especial ubicación entre la sierra y el
llano, hace de Vianos un pueblo muy solicitado
en cuanto a turismo rural se refiere, además de
la hospitalidad de sus gentes y su sabrosa
gastronomía.
Cerca del pueblo hay una hondonada que fue una
plaza de toros del siglo XVIII, "El Charcazo",
su primera ganadería se fundó hace 200 años.
Esta tradición taurina y ganadera se sigue
manteniendo en la actualidad.
A pocos kilómetros se encuentra Zapateros y
Parideras, las dos únicas pedanías de esta
localidad.
HOSTORIA
La localidad de Vianos estaba
considerada en el s. XV como una aldea de la
ciudad de Alcaraz. Por esta razón su historia
está vinculada a este municipio.
En 1465 este pequeño núcleo sufrió como muchas
otras aldeas, el paso de los Manrique en sus
empecinados intereses nobiliarios por poseer
Alcaraz.
Esta condición de aldea de Alcaraz subsistió
hasta el s. XIX, en que con motivo de los
decretos liberales de la época, muchos pequeños
núcleos de población adquirieron su autonomía
municipal.
Entre los años 1940 y 1950 Vianos tuvo una
población de 1725 habitantes principalmente
dedicados a la agricultura y la ganadería.
Lo más característico de este pueblo es que por
sus tierras siempre pastaron toros bravos,
circunstancia que se ha mantenido hasta hoy.
Entre los s. XVI y XVIII, era frecuente
encontrar entre los gastos municipales de
diferentes localidades de Albacete, compras de
toros de Vianos para sus fiestas.