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Su Historia
Riópar Viejo fue un poblado Romano y
posteriormente pasó a ser Visigodo hasta la
invasión Musulmana. Fue reconquistado por
Alfonso VIII, en 1213 y pasó a ser municipio
independiente. Ya en el siglo XV, Riópar es
escenario de las ambiciones y enfrentamiento
nobiliarios entre los Manrique y el Marqués
de Villena, recuperando su carácter propio
de villa separándose de Alcaraz.
La historia moderna de Riópar se inicia a
partir de 1772, cuando se establece una
importante industria que cambia la economía
de la zona. Hans Georg Graubner, llevó a
cabo la construcción de unas importantes
fábricas de latón, que explotarían las minas
de calamina, comenzando el nuevo camino
alrededor de la nueva industria.
Como consecuencia, se trasladó la parroquia
y el ayuntamiento, abandonando la antigua
iglesia, y las casas en lo alto del cerro,
junto a las murallas árabes y el
espectacular olmo, donde se celebraba el
baile de la pita en recuerdo del principio
de esta población. Las gentes bajaban a
habitar las cercanías de la fábrica y poco a
poco, se fue creando lo que actualmente es
el núcleo principal de la población.
Su Visita y Alrededores
Villa enclavada en un bellísimo entorno
natural con sus respectivos valles y rodeada
de picos, cerros y gran naturaleza.
Durante mucho tiempo, Riópar recibió el
nombre de Fábricas de San Juan de Alcaraz,
debido a la instalación en 1772, de una
importante industria metalúrgica. Estas pues
dan el nombre al pueblo de hoy, Fábricas de
Riópar.
Empezamos por describir la plaza principal o
el Paseo de los Plátanos. Este último
ofrece, la posibilidad de relajarse pasear
bajo las grandes sombras, de los que dan
nombre al paseo, los plataneros. Estos
árboles son los que adornan, en este pueblo
serrano, los dos ejes principales del casco
urbano: los Jardines o calle de entrada al
pueblo, y el ya mencionado Paseo.
En el paseo podremos contemplar a lo largo,
murales pintados por los vecinos de Riópar,
representantes de rincones típicos de él.
También encontraremos la Oficina de
Información y Turismo, que durante los meses
de verano, nos dará cuanta información
deseemos, del pueblo y sus alrededores.
Junto al vértice de unión de ambas vías, se
encuentra la Plaza de Luís Escudero,
abandonada y antigua, de arquitectura
tradicional, lugar de reunión, para los
habitantes del pueblo y escenario para las
tradicionales verbenas de las fiestas
patronales.
Podremos contemplar una fuente en medio de
dicha plaza con cuatro leones sentados. En
su lateral está ubicado el edificio del
Ayuntamiento, antiguo y de gran belleza.
Otro punto de interés es Riópar Viejo, el
antiguo núcleo poblado, que conserva su
arquitectura antigua. Es una aldea pequeña,
con pocos habitantes, pero no por ello deja
de ser acogedor, para ratos de tranquilidad
o para visitar la Iglesia Parroquial del
Espíritu Santo del S.XV. Gran atractivo
tiene el entorno de esta aldea, lugar
privilegiado para los amantes de la
naturaleza donde encontraremos el castillo
en estado ruinoso del SXII, que posee en su
interior el antiguo cementerio, y como no,
la aldea en sí misma.
También son importantes otros puntos de
interés como son los montes del Malojar,
Almenara y el Calar del Mundo,
permitiéndonos ver, grandes y emocionantes
paisajes.
Los Chorros del Río Mundo son sin duda
visita obligada. A la entrada de la
explanada que se utiliza como parking y
frente al restaurante, se encuentra el aula
de interpretación. Un monitor es el
encargado de explicar su contenido así como
acompañar a los grupos durante el recorrido
hasta las “Calderetas” – pozas a las que cae
el agua desde la cueva.
Es posible también, visitar el Museo
Etnográfico, contemplar audiovisuales sobre
la Sierra o solicitar una guía para realizar
itinerarios de senderismo, rutas a caballo o
en bicicleta.
Puntos altos como la Almenara o el Malojar,
permiten contemplar maravillosos paisajes.
Mientras otros, como Fuente Grande, el
puerto del Arenal, nos permiten pasar un
agradable día de comida campestre junto a un
indudable paisaje.
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