Aunque de procedencia
medieval, sí aparece en el Catastro y
perdura hasta el momento actual el topónimo de
Pozo Cañada, que proviene de la existencia de un
punto de aguada situado en la misma orilla de la
Cañada Murciana y Vereda Real. El origen del
núcleo de población pudo estar vinculado a la
existencia de aguas someras en la orilla de la
Cañada Murciana, vía pecuaria utilizada desde la
Edad Media por los ganados de la Mesta en
sus migraciones anuales entre las tierras del
Reino de Murcia y la Serranía de Cuenca, y que
coincide en buena parte con la actual carretera
de Albacete a Murcia. En dicho lugar, y para
servicio del ganado trashumante se debió
alumbrar un pozo con sus correspondientes
abrevaderos, dando ello lugar a la formación de
un pequeño núcleo de casas y habitantes, que
recibió el nombre de Pozo de la Cañada,
denominación que figura en los documentos del
Concejo de Chinchilla fechados en 1515.
El área de Pozo Cañada es una zona relativamente
bien conocida, gracias fundamentalmente a
diversos hallazgos causales o bien
descubrimientos llevados a cabo en la primera
mitad del siglo XX.
La Edad de Bronce se caracteriza por los
asentamientos en altura con un claro sentido de
defensa y control estratégico del territorio.
Murallas construidas en piedra de mediano y gran
tamaño, sin devastar y trabadas en seco. Las
viviendas suelen ser de planta circular. La
economía estaba en la explotación agropecuaria
del terreno, varios asentamientos como son al
sur de Pozo Cañada en la sierra del Chortal y en
la Morra de Mercadillos, cuya finalidad es el
control del paso el Estrecho de Pozo Cañada de
la parte sur. Al norte se encuentra el conjunto
de la Peñuela excavado en los años 20,
apareciendo restos de una población del año 1200
antes de Cristo.
Durante el período Ibérico y Romano el
poblamiento en la zona se articula en función de
las vías de comunicación, un importante trazado
viario que ponía en contacto el área mesetaria
con el Sur y el Levante peninsular. Nos
referimos a la via romana Complutum-Carthago
Nova, seguiría un trazado paralelo a la
carretera nacional. En 1974 en Venta Nueva se
encontraron miliarios(actuales puntos
kilométricos), como prueba material del paso de
la calzada por el área, fechados en el segundo
consulado del emperador Trajano. Asociados a la
calzada romana aparecen varios asentamientos de
esta época en Mizquitillas, Venta Nueva, la
Cueva y los Mercadillos con abundante material
cerámico. Asimismo se encontraría la necrópolis
iberorromana del Navajón.
Este pueblo perteneció durante mucho siglos al
Marquesado de Villena, e inicialmente al Señorio
de Don Manuel, Infante de Castilla, siendo éste
quien inicio la repoblación y conolización de
esta zona. Era Don Juan Manuel devoto de San
Juan, mas no de San Juan Bautista, sino de San
Juan de Mayo o de Porta Latina, cuya devoción
extendió por toda la parte albaceteña del
marquesado. La primitiva iglesia de Pozo Cañada,
seguramente fue construida en honor a San Juan
de Mayo. La actual imagen del patrón San Juan
Bautista, tosca y policromada, no es fácil su
datación, aunque por las características que
denota se encuentra entre el renacimiento tardío
y el barroco incipiente, posiblemente podría
situarse entre finales del siglo XVI y mediados
del XVII.
La dependencia de Pozo Cañada al municipio de
Albacete debe fijarse en el siglo XVI,
concretamente en 1745 cuando la entonces Villa
de Albacete ampliaba su término a costa del de
Chinchilla con tierras situadas a la derecha de
la Cañada Murciana. De esta manera, y por
artificiosidad administrativa, se separó
jurídicamente lo que por naturaleza era y sigue
siendo un mismo espacio de convivencia social y
de relación vecinal. La línea divisoria entre el
nuevo término albacetense y el chinchillano
quedaba fijado prácticamente en la misma
población, concretamente en la calle y camino de
Murcia. Así el barrio de Pozo Bueno quedaba en
Chinchilla y el de Pozo Cañada en Albacete y así
ha permanecido hasta la segregación de la
localización.
Posteriormente, la iglesia de Pozo Cañada se
separó de la Iglesia de Chinchilla el 11 de
Febrero de 1787.
Pozo Cañada, se segregó del municipio de
Albacete el 8 de mayo de 1999, constituyéndose
en municipio nuevo y siendo el pueblo más joven
de los 87 existentes en la provincia.
Su cercanía al Camino de Aníbal y la existencia
de un eje perpendicular norte-sur que unía
Caesaraugusta y Carthago Nova justifican su
pasado íbero y romano.
Del primero, cabe destacar el yacimiento de la
Cueva, a 8 Km de Pozo Moro.
Del pasado romano nos documentan los miliarios
encontrados en Venta Nueva.
De nuevo en la época de Carlos V aparece Pozo
Cañada en distintas ejecutorias.
Durante los siglos siguientes la historia de
éste municipio corre paralela a la de la capital
con una intensa actividad durante los periodos
bélicos contemporáneos.