En el siglo XIII fue
reconquistada, pasando a ser fuero cristiano
del rey Alfonso VIII y convirtiéndose en
frontera con el reino musulman de Murcia.
Antiguamente la población se encontraba
situada en el interior de las murallas de la
fortaleza, lo cual le proporcionaba un
carácter inexpugnable pero con el
alejamiento de las fronteras musulmanas se
fue edificando fuera de dichas murallas y
así en el siglo XVIII toda la villa se
encontraba en los pies de la fortaleza.
Alcaraz repobló la población en el siglo XIV
y no obtuvo su autonomía como villa hasta el
reinado de Carlos I.
El castillo de Peñas de San Pedro se
encuentra actualmente derruido, pero
antiguamente fue una fortaleza considerada
como inexpugnable. Dicha fortaleza estaba
amurallada y astillada con buenos algibes y
almacenes, la muralla se situaba de abajo a
arriba por el único punto accesible a la
peña.
Tras ser ocupada la fortaleza en 1836 por
Cabrera en la I Guerra Carlista y tras
perder despues su interés militar fue
derruida en el año 1859.
El edificio del Ayuntamiento, situado
en la Plaza Mayor, es una construcción
barroca del siglo XVIII compuesta por una
doble galería porticada con arcos apoyados
en pilares y una torre del reloj municipal
con una portada adornada con escudos.
La iglesia parroquial de Nuestra Señora
de La Esperanza. El templo es una
construcción barroca del siglo XVIII, con
planta de cruz latina, cabecera plana y
capillas en los contrafuertes unidas entre
sí. En el interior destaca el camarín
añadido a la capilla mayor en el que se
encuentra la Virgen, así como su decoración
interior de viva policromía que se puede
observar en la cúpula sobre el crucero y
sobre la cual aparece una inscripción con la
fecha de 1731 y el nombre de Cosme Carreras.
El retablo mayor del templo es de estilo
rococó y está dedicado a la Virgen,
ofreciendo una serie de pinturas anónimas de
iconografía mariana. La forma del retablo es
de cuerpo único con columnas compuestas en
un orden gigante y frontón semicircular
partido. El retablo fue realizado por
Ignacio Castell en el año 1757 siguiendo un
diseño de Juan de Gea.
Entre las imágenes del templo destaca una
Virgen de mármol gótica del siglo XV
descubierta hace pocos años bajo el
pavimento, así como otras tallas de la
escuela murciana de Roque López.
En el exterior destaca la escultura en
piedra de la Virgen titular situada en la
portada, dicha portada es de un estilo
neoclásico.
El santuario del Cristo Crucificado del
Sahúco, situado a 15 Km en la aldea del
Sahúco, antiguo convento de franciscanos. El
cuerpo de la nave de la iglesia es de estilo
neoclásico de fines del XVIII o principios
del XIX, la cabecera es anterior y ésta
alberga un camarín rococó de Ignacio Castell
de hacia 1760 que destaca por su exuberante
decoración en madera tallada.
El santuario y la aldea del Sahúco son
conocidas por la tradición de trasladar el
Cristo Crucificado desde la aldea a la villa
y viceversa, realizándose los traslados de
la imagen a hombros de los mozos y mozas,
los cuales realizan el trayecto de 15 Km
corriendo.