Sus calles, amplias, limpias
y vistosas y sus gentes amables y afables hacen
de Navas de Jorquera, un pueblo muy acogedor
para todos sus visitantes.
Según su historia el
municipio de "Navas" perteneció durante siglos
al Estado de Jorquera, estando enmarcado
durante años en el denominado Marquesado de
Villena, de dónde recibió su apellido "de
Jorquera".
Sobre su origen e historia se encuentran datos
correspondientes a los siglos XII y XIII. Cuando
Alfonso VIII conquistó Alarcón, Cuenca,
en el año 1.184 también le pertenecieron las
tierras albacetenses situadas al norte del río
Júcar, las cuales fue progresivamente
conquistando hasta que lo hizo con Jorquera y
Alcalá en 1211.
Más tarde, Alfonso X concedió diferentes
castillos y tierras a sus caballeros,
entregando, entre otros, todo el estado de
Jorquera (al que pertenecía Las Navas) a Don
Pedro Núñez de Guzmán. Durante los siglos XIV y
XV, estos terrenos eran parte del llamado
Marquesado de Villena, un territorio que los
Reyes Católicos anexionaron a la Corona cuando
derrotaron a Don Diego López Pacheco, titular
del Marquesado a principios del siglo XVI.
El 31 de Agosto de 1663 se recibió la
certificación del Rey concediendo la petición de
“villazgo” a los lugares de Villamalea,
Mahora, Cenizate, Valdeganga, Casas Ibáñez, y
Las Navas, nombre con el que se conocía nuestra
localidad en aquella época. En 1883, cuando se
creó la provincia de Albacete, todas las aldeas
del estado de Jorquera adquirieron
definitivamente su independencia. Se constituyó
entonces el municipio de Navas de Jorquera,
formando parte del Partido Judicial de Casas
Ibañez.
Don Pascual Madoz, en su famoso Diccionario, nos
describe hacia 1850 a Navas de Jorquera
como: "Un lugar situado en llano, con buena
ventilación y clima saludable. Cuenta con 220
casas, un pósito de 120 fanegas, escuela de
instrucción primaria y una Iglesia Parroquial,
llamada de San Gregorio. El abastecimiento de la
población se basa en trigo, centeno, cebada,
avena, vino, azafrán, aceite, leñas de
combustible, maderas de construcción y yerbas de
pasto, con las que se mantiene ganado lanar,
mular y asual. La población es de ochocientas
setenta y seis almas".
El clima de la localidad está englobado dentro
del tipo templado mediterráneo de carácter
continental.