Fiestas Patronales en
honor a la Virgen de la Consolación: El 14 de
agosto viene la Virgen al pueblo acompañada de
una cabalgata donde participan Reina y Damas,
autoridades y pueblo en general. El 15, dia de
la patrona, se celebra una Misa en su honor y la
Ofrenda de flores. Durante las fiestas hay
suelta de vaquillas y gran variedad de
espectáculos (conciertos, orquestas de bailes,
revista de variedades, etc).
HISTORIA
Fue villa de señorío, integrada en el de
Villena. Después D. Juan Manuel la concedió a su
hijo Sancho Manuel, que lo repobló y construiría
su castillo. Éste fue arrasado en 1.364, cuando
Pedro I autorizó a Chinchilla a anexionarse a
Montealegre como aldea. Su fortaleza se destruyó
en el curso de la guerra contra Enrique de
Trastamara. Constanza Manuel logró recuperarlo
casi a finales del siglo XIV.
Los restos del Castillo se levantan sobre
una elevada roca de 831 metros de altura que
domina la población. Puede apreciarse el trazado
de la fortaleza, que se adaptaba a la forma del
cerro. Los restos indican que era de mampostería
con sinarejo en su parte inferior y
probablemente en los ángulos de la torre del
Homenaje. La planta inferior era maciza y con un
recinto externo, adosado a la misma, rectangular
y con torres cuadradas en las esquinas, que a su
vez poseía un antemuro.
Durante la guerra de Sucesión,
Montealegre sufrió grandes penalidades ocupada
unas veces por tropas leales a Felipe V y otras
por el archiduque Carlos. La villa en esta época
gozaba de gran prosperidad y contaba con 1.845
habitantes. Sin embargo, desde 1.705 hasta
después de la famosa batalla de Almansa, no tuvo
paz.
Hay que recordar la riqueza arqueológica
íbera de esta población, con restos
escultóricos y cerámicos encontrados en el Cerro
de los Santos y en el Llano de la Consolación,
donde un obelisco señala su ubicación. Cuando en
1.830 se taló el bosque que cubría la zona, se
logró la visibilidad de los mismos. Su
excavación se inició en 1.860, hallándose gran
número de exvotos (estatuas o bustos de piedra,
especialmente famosa "la gran dama oferente").
La mayoría de estos hallazgos se conserva en el
Museo Arqueológico Nacional, mientras que el
Museo de Albacete guarda sólo una pequeña parte.
Entre sus monumentos, destacan la iglesia
parroquial de Santiago Apóstol y la Ermita de la
Consolación, en las afueras, obras del siglo
XVIII.