La Roda es el segundo pueblo
con mayor número de habitantes de la comarca.
Entre sus muchas construcciones a destacar,
sobresale la parroquia de El Salvador,
siendo ésta una de las pocas iglesias
columnarias de la provincia de Albacete. Con
tres naves de igual altura, presenta al exterior
un aspecto macizo.
En el interior, los soportes son grandes
columnas de tipo clásico, que sustituyen a los
pilares góticos de época anterior; en su mayoría
de tipo jónico. Su construcción finalizó el 21
de Julio de 1564. La iglesia tiene varias
capillas cubiertas con bóvedas de tracería
gótica de época tardía. Hay que destacar el
retablo barroco del altar mayor y, en la capilla
de las Animas o de la Purísima, al lado del
evangelio, un retablo plateresco labrado en
piedra de 1525.
La torre de la parroquia es conocida como «El
faro de la Mancha» debido a su antiguo uso
como referencia del viajero dada su gran
visibilidad. Otra obra de tipo religioso es
la ermita de San Sebastián, situada en la
calle Junco, única que se conserva de las que
tuvo la villa, de fin del XVI. Es una
Construcción de tres naves separadas por arcos
de medio punto en la dirección de la nave
soportadas sobre columnas de tipo toscano.
Recientemente ha sido restaurada y actualmente
se utiliza para exposiciones y actos culturales;
la cubierta es sencilla, de madera a dos aguas.
Siguiendo el recorrido monumental del municipio,
encontramos la Casa de los Atienza o del
Inquisidor, de mediados del siglo XVI, está
situada en la travesía, la antigua carretera
general. Tiene una fachada blasonada donde
destaca una cabeza que sobresale totalmente del
escudo.
En la Plaza Mayor se puede admirar la Casa de
los Alcañabate, de fines del siglo XVI o
principios del XVII que se encuentra en perfecto
estado de conservación. Es una fachada en forma
de esquina, de buena labra. Es de reseñar que
esta construcción se hallaba situada a la
izquierda en la subida hacia la iglesia desde la
plaza mayor y posteriormente fue desmontada y
reconstruida en el lado derecho invirtiendo la
fachada totalmente.
El palacio de los condes de Villaleal de
estilo rococó está situado en pleno corazón de
la población junto a la antigua carretera
general. La portada está enmarcada por
pilastras; en su segunda planta podemos observar
un ondulado balcón de hierro y un remate con
frontón semicircular que contiene un gran escudo
con leones tenantes. Desde el Mesón Villaleal es
visible la caja de la escalera con cúpula de
yeserías rococó y decoración en su bóveda. La
cúpula está cubierta por tejas vidriadas. Del
siglo XVIII es también, en la antigua carretera
que cruza la población, la Posada del Sol, con
entrada en gran arco de medio punto.
El Lienzo de doña Ana es un gran muro de
sillería de finales del siglo XVI, está situado
muy cerca de la iglesia, en la calle Puerta de
la Villa. Ha sido restaurado hace pocos años y
su interior alberga las instalaciones del hogar
del jubilado, destaca su escudo sobre la entrada
y los pilares perfectamente conservados. La
casa del doctor La Encina, muy cerca del
ayuntamiento rodense, tiene una gran portada
central con acceso adintelado enmarcado por
columnas toscanas. Hay un gran escudo sobre la
entrada acompañado de otros más pequeños y menor
complejidad. Esta construcción es de finales del
siglo XVII, está planteada en torno a un patio
interior con columnas toscanas. En próximas
fechas se podrá visitar el Museo etnológico
municipal, que estará ubicado en la Casa de
la Cultura y expondrá los objetos más típicos de
la cultura rodense.