Con un clima continental muy
suavizado por la influencia mediterránea, este
municipio presenta una temperatura media anual
de algo más de 14 grados y un régimen de lluvias
de tipo mediterráneo, con picos pluviométricos
en otoño y primavera.
HISTORIA
Caudete fue nudo de
comunicaciones y un importante núcleo íbero. Dos
destacadas muestras de la cultura ibérica
encontradas en su termino son la “Cabeza de
Toro” y la “Cierva de Caudete” (s. V
a.C.), ambas expuestas en el Museo Arqueológico
de Albacete. A ellas añadimos la bella “Dama
de Caudete” y el “Pilar Estela”
ibero, ambos del s. IV a.C.
Por su término municipal discurrió la romana
Vía Augusta, cuyos restos son todavía
reconocibles en parte de su trazado.
Conquistada por las tropas cristianas de Jaime I
de Aragón en 1240, Caudete pasó en 1244 a
depender de Castilla en virtud del Tratado de
Almizra. En 1305, y tras el Tratado de
Torrellas-Elche, la localidad se integró en
la Corona de Aragón y el Reino de Valencia,
situación que perduraría durante más de 400
años. En 1425 Caudete pasó a formar parte del
Patrimonio Real aragonés y tuvo derecho a voto
en Cortes del Reino de Valencia. Caudete
ostenta, además, los títulos de Muy Noble, Muy
Leal y Fidelísima Villa.
En 1738 se incorporó al Reino de Murcia.
Desde 1833, con la distribución territorial de
Javier de Burgos, queda integrada en la
provincia de Albacete.
Fruto de su histórica situación fronteriza,
Caudete conserva un patrimonio arquitectónico de
singular belleza. Un paseo por sus calles nos
lleva desde su fortaleza medieval de origen
musulmán al gótico catalán que dio origena la
Iglesia de Santa Catalina, pasando por bellas
muestras de barroco o modernismo. Pero, más allá
de sus nobles edificios, esta población posee
múltiples encantos, como el antiguo barrio de La
Villa o las empinadas cuestas que conducen a
Santa Ana, con numerosos ejemplos de la
arquitectura popular.