En esta población de
concepción marcadamente manchega, podemos
destacar la Iglesia de la Purísima Concepción,
inaugurada en 1.766 en el reinado de Carlos III.
Pertenece al estilo neoclásico del siglo XVIII.
Al finalizar la Guerra Civil se hicieron
importantes mejoras para enmendar los destrozos
sufridos en la contienda. En 1.945 se produjo un
hundimiento que fue reparado rápidamente y cinco
años después la torre sería reformada
permaneciendo tal cual hasta el día de hoy.
Otras construcciones de carácter eclesiástico
son la ermita de San Roque, que se
encuentra dentro del casco urbano, reedificada
en 1.884 y la ermita del Santísimo Cristo del
Perdón, contigua al antiguo cementerio hoy
desaparecido.
Recomendamos también la visita al molino de
viento, de tipo quijotesco fácilmente
localizable dada su visibilidad desde la
carretera Albacete - Ciudad Real.
Fiestas Patronales en Honor a San Roque.
Se celebran del 15 al 17, famosas por su toro
de fuego, de origen mejicano y traído por un
indiano sin fecha precisa. Consiste en un cajón
con cabeza de astado en el que se colocan
carretillas alrededor del mismo, y se introduce
un hombre en su interior persiguiendo al público
allí congregado.