15.608 ha se corresponden con la totalidad del
Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (incluido
en la Reserva de la Biosfera de Ordesa-Viñamala);
3.200 ha, con una parte de la Reserva de la Biosfera
que no pertenece al Parque Nacional; y 1.326 ha, con
una zona periférica de protección del Parque
Nacional.
Este impresionante paisaje de montaña,
que se extiende a ambos lados de las modernas
fronteras nacionales de España y Francia, se centra
alrededor del pico del Monte Perdido, un macizo
calcáreo que se alza hasta los 3.352 m.
El lugar, con un área total de 30.639 ha, incluye
dos de los cañones más grandes y profundos de Europa
en el lado español, y tres grandes circos en las más
abruptas laderas del norte en Francia,
presentaciones clásicas de estas formas geológicas.
El lugar es también un paisaje pastoral que refleja
una forma de vida agrícola que estuvo extendida en
las regiones elevadas de Europa, pero que ahora
persiste sólo en esta parte de los Pirineos.
Así
pues, proporciona un excepcional punto de vista
acerca de la sociedad europea del pasado, a través
de su paisaje de pueblos, granjas, campos, pastos de
altura y caminos de montaña. (UNESCO)
El Valle de Ordesa fue declarado Parque
Nacional en el año 1918, gracias al francés Lucien
Briet, que no se cansó de pedir su protección ante
el Gobierno de Madrid. Finalmente el 16 de agosto de
1918 mediante un Real Decreto que declaraba al valle
de Ordesa Parque Nacional con una extensión 2.100
ha. El 13 de julio de 1982 se amplió a su superficie
actual de 15.608 ha y cambió su denominación a la de
Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, con un
desnivel de 2600 m (desde los 750 msnm en Añisclo
hasta los 3355 msnm del Monte Perdido). En
septiembre del año 1988 se firmó una Carta de
Cooperación con el limítrofe Parque Nacional de Los
Pirineos Franceses, ya en territorio francés, con el
fin de cooperar en el mantenimiento de esta zona
natural practicamente virgen y única en el mundo.
Está incluido dentro de la Reserva de la Biosfera
Ordesa-Viñamala declarada por la UNESCO en 1997,
siendo Lugar de Importancia Comunitaria y Zona de
Especial Protección para las Aves.
Se extiende, tanto el propio parque como su Zona
Periférica de Protección, por los términos
municipales de Torla, Broto, Fanlo, Tella-Sin,
Puértolas y Bielsa.