La colonia de Augusta Emerita,
que se convirtió en la Mérida de hoy en día
en Extremadura, se fundó en el 25 a.C. al final de
la campaña militar de Hispania y fue la capital de
Lusitania. Los restos en buen estado de conservación
de la antigua ciudad incluyen un gran puente sobre
el Guadiana, un anfiteatro, un teatro, un circo de
grandes dimensiones y un excepcional sistema de
abastecimiento de agua. Es un ejemplo excelente de
capital de provincia romana durante el Imperio y
años posteriores. (UNESCO)
El conjunto arqueológico de Mérida es uno de los
principales y más extensos conjuntos arqueológicos
de España. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad
en 1993 por la UNESCO.
El Anfiteatro de Mérida
Construcción más del gusto popular que el teatro,
fue inaugurado en 8 a. C. Este edificio estaba
destinado a las luchas entre gladiadores, entre
fieras o entre hombres y fieras.
Es un edificio formado por una arena central de
forma elíptica rodeada de un graderío capaz para
15.000 espectadores divididos, al igual que en el
teatro en tres zonas. De estas tres zonas solo se
conserva en la actualidad la inferior ya que las dos
superiores fueron utilizadas, tras su caída en
desuso, como cantera para las construcciones
adyacentes.
Circo romano de Mérida
Con sus más de 400 m de longitud y 100 m de anchura
era el mayor de los edificios de espectáculos de la
ciudad y, junto con el anfiteatro, era el que gozaba
de los favores de un público más dado a emociones
fuertes que a cultas obras teatrales. Debido a sus
grandes dimensiones se encontraba fuera del recinto
amurallado, al lado de las calzada que unía Emérita
con Corduba (Córdoba) y Toletum (Toledo). Este
monumento es totalmente visitable.
Tenía un aforo de unos 30.000 espectadores
distribuidos en un graderío con la ya clásica
división en cáveas marcada por las diferentes
procedencias sociales de sus ocupantes.
La fecha de su construcción data de principios del
siglo I. Posiblemente durante la época de Tiberio.
El recinto posee una arena central donde se
efectuaban las competiciones. En medio de ésta se
encuentra una valla central llamada spina de una
longitud de 223 m y una anchura de 8,5 m y decorada
con monolitos y otros motivos.
Uno de los espectáculos favoritos eran las carreras
de bigas (dos caballos) y cuádrigas (cuatro
caballos). Los conductores de los carros llamados
aurigas eran personajes muy populares siendo muchos
de ellos inmortalizados en pinturas y mosaicos.
Actualmente el Circo romano de Mérida posee un
recién construido centro de interpretación, que
permite un mejor entendimiento de la estructura del
monumento antes de entrar en él.