Las populosas peregrinaciones a
la ciudad del Apóstol hayan forjado un rico
patrimonio artístico y cultural a lo largo y ancho
de toda la geografía española, enriquecido en gran
parte de las ocasiones por un entorno natural de
extraordinario valor paisajístico y ecológico.
Cada ruta es un instrumento cultural, turístico,
deportivo y religioso que colabora al mantenimiento,
restauración y enriquecimiento de los lugares por
los que discurren las distintas rutas.
A lo largo de los siglos, estas rutas religiosas y
comerciales han venido a enriquecer aún más el
patrimonio artístico y cultural de estas tierras,
uno de los más ricos y variados del planeta.
En 1993 fue incluido por la UNESCO en el Patrimonio
Mundial de la Humanidad, si bien no todas las rutas
han sido incluidas en la relación de bienes.
Camino de Santiago de los Franceses
Es la más conocida ruta jacobea en España. Conduce
hasta Santiago de Compostela a los peregrinos que
desde la Europa continental atraviesan Francia y
entran en la Península cruzando los Pirineos.
La Ruta Franco-Navarra lo hace a través del puerto
de Roncesvalles (Navarra) procedente de San Juan de
Pie de Puerto, donde confluyen varias de las rutas
más importantes de Francia. Se considera la ruta
principal y es tratada como Camino de Santiago
Francés.
La Ruta Franco-Aragonesa, a través de Somport
(Huesca) procedente de Toulouse. El recorrido
discurre por Huesca, Zaragoza y Navarra.
En la localidad de Puente la Reina (Navarra)
confluyen las dos rutas anteriores, dando lugar al
camino principal que en dirección oeste transita por
Navarra, La Rioja y las provincias de Burgos,
Palencia, León, Lugo, Pontevedra y La Coruña.
A lo largo de su amplio recorrido, los peregrinos
europeos van siendo acompañados por los españoles
que van incorporándose a través de cualquiera de los
caminos que cruzan la Península Ibérica. No es de
extrañar, por tanto, que en él se den la mayor parte
de las evidencias de fervor y dedicación religiosa y
servicios para el peregrino, traducidas en cruceros
en los caminos, templos, hospitales y albergues,
muchos de los cuales se conservan en buen estado
después de los siglos.
Esta ruta de extraordinaria riqueza cultural,
artística y paisajística se encuentra en la
actualidad bien documentada y dotada de señalización
e infraestructuras adecuadas.