Localizaciones:
En Calatayud (Zaragoza): Ábside, claustro y
torre de la colegiata de Santa María.
En Cervera de la Cañada (Zaragoza): Iglesia
parroquial de Santa Tecla.
En Teruel: Torre, techumbre y cimborrio de la
Catedral de Santa María de Mediavilla; torre e
iglesia de San Pedro; torre de la iglesia de San
Martín; torre de la iglesia del Salvador.
En
Tobed (Zaragoza): Iglesia de Santa María.
En Zaragoza: Restos mudéjares del Palacio de
la Aljafería; torre e iglesia parroquial de San
Pablo; ábside, parroquieta y cimborrio de la Seo.
El desarrollo en el siglo XII del arte mudéjar en
Aragón es consecuencia de las particulares
condiciones políticas, sociales y culturales que
prevalecieron en España después de la Reconquista.
Este arte, influido por la tradición islámica,
refleja también varios estilos europeos
contemporáneos, particularmente el gótico. Presente
hasta el inicio del siglo XVII, se caracteriza por
un uso extremadamente refinado e inventivo del
ladrillo y del azulejo esmaltado en la arquitectura,
especialmente en los campanarios.
La arquitectura mudéjar aragonesa es una
corriente estética dentro del arte mudéjar que tiene
su centro en Aragón (España) y que ha sido
reconocida en algunos edificios representativos como
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Las primeras manifestaciones del mudéjar aragonés
tienen dos orígenes: una arquitectura palaciega
vinculada a la monarquía, que reforma y amplía el
Palacio de la Aljafería manteniendo la tradición
ornamental islámica y alarifes musulmanes y una
arquitectura popular que enlaza con el románico que
deja de construir en aparejo de sillería y comienza
a elaborar sus construcciones en ladrillo dispuesto
en muchas ocasiones en tracerías ornamentales de
raigambre hispanomusulmana, lo que puede observarse
en iglesias de Daroca que, siendo iniciada en
piedra, se remataron en el siglo XIII con paños
mudéjares de ladrillo.
Es característico el extraordinario desarrollo
ornamental que muestran las torres campanario, cuya
estructura es heredada del alminar islámico. Planta
cuadrangular con machón central entre cuyos espacios
se cubren unas escaleras por medio de bóvedas de
aproximación, como sucede en los alminares almohades.
Sobre este cuerpo se sitúa el campanario,
normalmente poligonal. También existen ejemplos de
torres de planta octogonal.