Se encuentra enclavado a
caballo entre el noroeste de la provincia de Ciudad Real y el suroeste de la de
Toledo.
En plenos Montes de Toledo, se enmarca entre las
sierras de Rocigalgo y el Chorrito, al norte, y
la sierra de Miraflores al sur.
Dos afluentes del río Guadiana, el
Bullaque
y el Estena, señalan el límite del parque
al este y al oeste, respectivamente.
El Parque Nacional de Cabañeros está
circunscrito por 6 pueblos que conforman
su área de influencia socioeconómica,
pertenecientes a las provincias de Ciudad Real y
Toledo: Navas de Estena (Ciudad Real), Horcajo
de los Montes (Ciudad Real), Alcoba de los
Montes (Ciudad Real), Retuerta del Bullaque
(Ciudad Real), Los Navalucillos (Toledo) y
Hontanar (Toledo).
Los pueblos del Entorno del Parque Nacional han
tenido secularmente un modo de vida ligado a
tradiciones como el pastoreo, el carboneo o la
apicultura.
El Parque Nacional de Cabañeros sobresale por su
rica fauna, de la que destaca un
importante número de especies endémicas.
Los ricos pastos y las sierras y
macizos cubiertos de bosque y matorral
mediterráneo confieren una gran belleza a este
paisaje.
Además, es hábitat de una población faunística
muy importante basada sobre todo en las aves,
buitre negro, águila ibérica y águila real.
Cabañeros es también tierra de grandes mamíferos (45 especies). Es sencillo divisar
al ciervo, al jabalí o al corzo.
Posibilidad de visitar diferentes
pueblos
de la extensa llanura manchega, en los que las
muestras de patrimonio artístico y monumental
son abundantes.