Albarracín es un municipio español
situado en el suroeste de la provincia de
Teruel, en la comunidad de Aragón. Cuenta con
1.075 habitantes (INE 2007).
La localidad es Monumento Nacional desde
1961 y se encuentra propuesta por la UNESCO para
ser declarada Patrimonio de la Humanidad
por la belleza e importancia de su patrimonio
histórico.
El casco antiguo se encuentra construido sobre
las faldas de una montaña, rodeada en casi su
totalidad por el río Guadalaviar. Al
norte se encuentra la sierra de Albarracín
y al sur los Montes Universales. En su
término municipal a unos 5 km de la localidad se
localiza el Paisaje Protegido de los Pinares
de Rodeno, zona muy recomendada para la
práctica del boulder.
En los alrededores nacen los ríos Guadalaviar,
Tajo, Júcar, Gabriel y Jiloca.
Su término municipal es, por razones históricas,
uno de los más grandes de la provincia de Teruel
(sólo superado por el de Alcañiz).
Mirando hacia el río se hallan edificadas las
casas colgadas. Dentro del pueblo sus calles son
empinadas y estrechas, con rincones muy
pintorescos. La construcción ofrece la original
arquitectura popular con la forja propia de la
provincia además de tener el color rojizo
característico llamado rodeno.
Lugares de Interés:
Catedral: Situada junto al castillo; es
del siglo XVI con una sola nave y capillas
laterales. En su museo hay buenos tapices
historiados con la vida de Gedeón.
Palacio episcopal: Se encuentra junto a la
catedral. Tiene la portada barroca.
Casa Consistorial: Se encuentra en la plaza
del Ayuntamiento. Es del siglo XVI, con balcones
de madera y un corredor corrido sobre el río.
Casa de la Julianeta: Casa de construccion
popular, se encuentra en el Portal de Molina.
Castillo: Ubicado en el casco antiguo y
actualmente en proceso de restauración, se
encontraba casi en ruinas. Se conservaba
solamente su recinto amurallado. Fue alcázar
musulmán de la familia bereber de los Banu-Razin,
durante el reino de Taifas en el siglo XI, que
dio nombre a la ciudad. Tiene una bonita
panorámica desde la carretera.
Murallas del siglo XIV, de construcción
cristiana.
Torre del Andador, de aparejo musulmán del
siglo X y XI, reforzada con un pequeño recinto
rectangular.
Torre de doña Blanca, simétrica a la del
Andador, se halla en el extremo del espolón.
Torre de la Muela, hoy desaparecida;
similar a las del Andador y de doña Blanca, se
hallaba al otro lado del río.