Montilla es una
localidad de la provincia de Córdoba, Andalucía,
España, con una superficie de 170 km² y una
población de 23.574 habitantes. Está situada en
una situación privilegiada a 44 km de Córdoba, a
115 km de Málaga y a 130 km de Sevilla.
Históricamente destaca por ser la cuna de
Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán
(Montilla, 1453 —Granada, 1515) nacido en el
castillo cuyas ruinas presiden la ciudad,
propiedad de su padre Pedro Fernández de
Córdoba, Señor de Aguilar.
Famosa por la calidad de su uva Pedro Ximénez,
de la que se elaboran los acreditados vinos de
Montilla. Con la cercana ciudad de Moriles y
otras localidades cordobesas forman la
denominación de origen vinícola
Montilla-Moriles.
Lugares de interés:
Yacimiento íbero
Paseo de la Rosa y La Corredera
Barrio y mirador de La Escuchuela
Llano de Palacio y Parque de Cervantes
Parque de las Mercedes (antiguamente de los
Monos)
Arco del convento de San Lorenzo
Escuelas del Pescao
Piedra Luenga (afloramiento rocoso en las
estribaciones de la Sierra de Montilla)
El vino de Montilla
Las tierras albarizas de Montilla son suelos de
primera calidad en la obtención del vino. Junto
a las altas temperaturas, han sido muy propicias
para que haya arraigado la predominante variedad
de cepa Pedro Ximénez, originaria del Rin, de
donde se cuenta que fue traída por un soldado de
los Tercios de Flandes llamado así, o Peter
Siemens, en su versión germánica.
La crianza del vino de Montilla se realiza en
botas de roble americano mediante el sistema de
criaderas y soleras, consistente en ir mezclando
parte de los vinos más nuevos, situados en los
niveles superiores, con los más viejos, de las
filas inferiores, dejando para el consumo los
que están sobre el suelo o soleras.
El vino fino es el más extendido, de
color amarillento pálido, aroma punzante, seco y
levemente amargoso, con un contenido alcohólico
de unos 14º, los cuales se consiguen
excepcionalmente en estas tierras de forma
natural, sin añadidos.
El amontillado es un vino generoso, de
color oro viejo, de aroma intenso, seco, suave y
lleno al paladar, con una graduación alcohólica
de entre 16º y 22º.
El oloroso es un vino generoso de color
caoba oscuro, aromático, con mucho cuerpo, lleno
y aterciopelado, seco o ligeramente abocado y
enérgico, de graduación entre los 16º y 18º.
El Pedro Ximénez es un dulce natural, de
color rubí oscuro, obtenido a partir del mosto
de uva soleada de la variedad del mismo nombre,
que se somete a fermentación alcohólica parcial.
Recientemente se vienen comercializando los
vinos jóvenes, que son más ligeros –entre
10º 12º– y afrutados, elaborados con otras
variedades de cepa, y también los vinos de
tinaja, frescos, sin pasar por el contacto de la
madera ni otros tratamientos.
Es un hecho novedoso en Montilla la elaboración
de vinos tintos, de los que se está
consiguiendo cada año mayor calidad e
implantación.