La ciudad de Jerez de la
Frontera es un municipio español situado en
la provincia de Cádiz, en la Comunidad autónoma
de Andalucía. Es la ciudad más poblada de la
provincia y la quinta de Andalucía.
Su posición céntrica y bien comunicada la han
convertido en los últimos años en el principal
nudo de comunicaciones de la provincia y en uno
de los centros logísticos y de transportes de
Andalucía occidental. Su tamaño, posición y
capacidad de crecimiento le han otorgado mayor
dinamismo económico que el de la capital
provincial. Es internacionalmente conocida por
el vino homónimo, ya que está ubicada en una
zona fértil para la agricultura y la ganadería.
Su término municipal incluye los Montes de
Propio de Jerez pertenecientes al Parque Natural
de los Alcornocales y la Sierra de Gibalbín.
Conforma junto a San José del Valle el área
urbana lateral de Jerez, dentro del Área
metropolitana de la Bahía de Cádiz. Algunas
definiciones alternativas establecen esta área
como área metropolitana independiente,
ejerciendo entonces una gran influencia en el
área metropolitana de la Bahía de Cádiz. Además,
conforma junto a los municipios de Cádiz,
Chiclana de la Frontera, El Puerto de Santa
María, Puerto Real, Rota y San Fernando, la
Mancomunidad de Municipios de la Bahía de Cádiz.
Es también sede de la Diócesis de Asidonia-Jerez,
que abarca la mitad norte de la provincia de
Cádiz, tomando el río Guadalete como frontera
natural.
La historia y desarrollo de la ciudad de Jerez
ha estado históricamente ligada a la
industria vitivinícola.
Las primeras vides fueron traídas por los
fenicios a la zona de Jerez en torno al 1100 a.
C. Se elaboraba un vino muy imperfecto, que se
cocía para que no se estropeara con el
transporte. Tenía una graduación muy alta. En el
año 138 a. C. Escipión Emiliano pacifica la
región y comienza a exportar productos a Roma:
vino, aceite de oliva y garum (una pasta de
pescado parecida al escabeche).
En 711, comienza la dominación árabe de España,
pero se sigue consumiendo vino a pesar de la
prohibición del Corán. En 966, Almanzor, visir
del califa Alhaken II, decide arrancar las
vides, pero los jerezanos convencen al califa de
que las uvas pasas dan energía a los soldados, y
se consigue conservar un tercio de las vides.
En 1264, con la reconquista de Jerez por Alfonso
X El Sabio, se extiende el consumo de vino. Los
cristianos bebían vino y comían cerdo para
diferenciarse de los musulmanes. Incluso se lo
daban a beber a los caballos antes de las
batallas. Ya entonces, en el siglo XII, se
enviaba el vino a Inglaterra, donde se empezó a
conocer por el nombre árabe de la ciudad, "Sherish",
origen de la palabra “sherry”.
En el siglo XV y XVI, el vino de Jerez se
convierte en una fuente de riqueza para la
región, es protegido por el Rey y se exporta a
Inglaterra, Francia y los Países Bajos. Como
ejemplo, en todos los barcos que iban a América,
se reservaba un tercio de la carga para el vino.
En 1587 Martin Frobisher, de la flota de Francis
Drake, atacó Cádiz y Jerez, llevándose 3.000
botas de estos vinos. Este botín puso de moda el
jerez en la corte inglesa.
A partir de 1682, tras algunos intentos
violentos, los ingleses deciden traer el vino
pacíficamente, y empresarios ingleses se
establecen en Jerez, fundando bodegas como:
Garvey, Duff-Gordon, Wisdom & Warter, Osborne.
Tras ellos vinieron los capitales españoles
repatriados tras la independencia de las
colonias (González, Marqués de Misa) así como
los franceses Domecq o Lacave.
La denominación de origen Jerez-Xérès-Sherry se
creó en 1935, y ayudó a popularizar los vinos
por la geografía española durante la dictadura.
Sin embargo, a finales de los años 1980 el
sector padeció una aguda crisis, debido
principalmente a la disminución de la demanda
nacional, pese a seguir siendo un vino
mundialmente conocido. Dicha crisis afectó a la
economía de la ciudad, la cual ha buscado
diversificar su tejido industrial.
Relacionados con la producción del jerez está el
brandy de Jerez y el vinagre de Jerez, ambos
protegidos por la denominación de origen.
En la geografía del cante flamenco Jerez
es un área singular de gran importancia. La
bulería es la enseña del flamenco en Jerez,
junto con el tango, la seguiriya y la soleá. La
interrelación de Jerez con el área de Cádiz y
los Puertos es muy intensa.
Entre los nombres fundamentales del flamenco en
Jerez se encuentran Lola Flores, Manuel Torre,
Terremoto de Jerez, Tío Borrico, La Paquera de
Jerez, Agujetas, Manuel Morao, Sernita de Jerez,
Parrilla de Jerez, José Mercé y Moraíto.
En Jerez (en el Palacio Pemartín) radica la
Cátedra de Flamencología y Estudios Folclóricos
Andaluces del Centro Andaluz de Flamenco (que ha
sufrido cambios organizativos recientemente) y
se proyecta la construcción de la Ciudad del
Flamenco.
En 2013 se celebrará 'Jerez 2013. Año del
Flamenco', con la colaboración del ogbierno
central y la Junta de Andalucía.
El caballo ha jugado un papel clave en la
historia de Jerez. Durante muchos siglos los
cartujos mantuvieron la raza cartujana, que ha
perdurado hasta nuestros días.
Jerez fue sede de los juegos ecuestres mundiales
de 2002. Y cuenta con diversas infraestructuras
destinadas a él:
Complejo de alto rendimiento hípico de Chapín
Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre
Yeguada del Hierro del Bocado
Yeguada Militar